sábado, 30 de noviembre de 2013
miércoles, 27 de noviembre de 2013
La revuelta de Bolonia
Hace unos
días estuve en Bolonia, una ciudad muy interesante con el mayor casco antiguo medieval de Europa. En la baja Edad Media
fue allí donde ocurrió la historia que os voy a contar.
Corría el
año 1334, mientras el Papa Juan XXII estaba en Aviñón, su delegado en
Bolonia decidió declarar la guerra a
Ferrara. La situación de Ferrara permitía tener un
control de las rutas comerciales y en general de todas las comunicaciones por el estuario del Po hacía el golfo de Venecia.
El ejército del legado pontificio se componía de tropas provenzales, apoyados por soldados bretones,
al mando de un famoso general francés,
el conde D'Armeniac.
También
reclutaron a jóvenes boloñeses asegurándoles que la guerra iba a ser rápida y
sin inconvenientes y sacrificios para la población de Bolonia.
Cuando se
encontraban en la llanura del Po, para llegar hasta Ferrara y cruzar el río,
construyeron un enorme puente de madera; en el momento en el que los boloñeses
estaban sobre el puente, las tropas de Ferrara y los soldados venecianos que
habían acudido en auxilio de sus aliados, cortaron las cuerdas
que lo sujetaban y se derrumbó con gran estrépito cayendo al río todos los
desgraciados soldados que estaban encima
del puente en ese preciso momento.
La batalla
se convirtió en un desastre para el ejército papal. Sólo
la mitad de lo jóvenes boloñeses regresó a su ciudad y además en muy mal estado.
El legado y sus hombres tenían
buenas razones para temer que se produjeran disturbios
entre la población y por ello se hicieron fuertes en Bon
Castello tras saquear
la ciudad y haber acaparado todos los víveres que encontraron a su paso.
Bon Castello era una imponente fortaleza que se encontraba en el centro de Bolonia,
A los
habitantes del lugar, se les ocurrió una idea sin precedentes: decidieron
atacar la fortaleza, que en principio parecía inexpugnable, con
estiércol. Empezaron por desviar las cloacas hacia las cañerías que abastecían
de agua el castillo.
Colocaron
ballestas y catapultas alrededor para lanzar los excrementos, salvando las
murallas, para que cayeran en el interior de la fortaleza. La lluvia
de mierda, ¿por qué no decirlo,? que se precipitó sobre el castillo, dejó
atónitos a los asediados.
Cada vez
llegaban más aliados de los boloñeses trayendo carros y carros de excrementos
para apoyar esta singular batalla.
Y no faltó
a la cita ningún buen boloñés que cada mañana no bajara de su casa sus “necesidades”
hechas por la noche, para entregárselas a los que cargaban las ballestas.
Aportar las
heces casi se convirtió en un deber social. Y los que mayor cantidad de mierda aportaban, tanto ellos como
sus familias, eran vistos con respeto y
admiración.
La gente de la región acudía a disfrutar del espectáculo, y los padres les decían a sus hijos:
"Si eres bueno, el domingo te
llevaremos a ver la lluvia de mierda que se lanza contra los
hombres del Papa".
Un cronista de la época dice
que en aquel castillo había
suministros acumulados
suficientes para resistir un asedio durante al menos dos años, pero a los 15 días los asediados levantaron la
bandera blanca y se rindieron, no podían resistir más la pestilencia, las
moscas y la suciedad que inundaba el recinto; abrieron las puertas de la
muralla de la fortaleza y salieron para alejarse cuanto antes de la ciudad y
nunca más volver.
Esta parte
de la historia ha sido silenciada por los historiadores oficiales. ¡La censura
funcionó!
Pero estos
hechos, cuya veracidad es difícil de probar por no estar debidamente
documentados, han sido dados a conocer por Darío Fo ya que fueron la fuente de inspiración para escribir su
monólogo de ficción histórica “Il tumulto di Bologna”.
* foto tomada en Bolonia el 2 de noviembre de 2013
** imágenes tomadas de Internet.
jueves, 14 de noviembre de 2013
Tapeley
Amaneció el día con un sol espléndido pero con viento, algo
bastante habitual en el Norte de Devon. Habíamos decidido la noche anterior ir
a pasear y a comer a Fremington Quay, pero Lucia, con muy buen criterio,
modificó el plan inicial y nos llevo a Tapeley Park. Ya habíamos estado en otra
ocasión, pero esta vez he disfrutado mucho más del lugar porque prácticamente
estábamos solos.
Tapeley en el estuario del Torridge, es una casa de campo de unos6000 acres , cerca de de
Westleigh.
La casa en sí es una obra imponente de neoclasicismo victoriano, está situada sobre una colina desde la que se disfruta de una vista panorámica realmente impresionante, se puede divisar en ocasiones hasta la isla de Landy.
La propiedad cuenta con espléndidos jardines, una terraza de estilo italiano, huertos, bosques y un jardín de permacultura. Un lugar con una belleza singular, difícil de expresar con palabras, en el que se respira un ambiente especial.
Entramos en la pequeña cafetería para pedir la comida y se acercó un hombre joven, informalmente vestido, muy afable, portando cuatro peras en la mano; como conoce a Lucía la saludó, habló un rato con ella y nos lo presentó: era Héctor Christie, el dueño de esta singular propiedad. Nos regaló las peras y se despidió con la misma amabilidad y sencillez con la que se había presentado.
Comimos en el jardín al sol y dimos un paseo por los jardines, este lugar verde y hermoso está lleno de sorpresas.
La historia de Tapeley es fascinante, pertenece desde final del siglo XIX ala
familia Christie , al unirse en matrimonio Agnes Clevland con
William Langham Christie en 1855.
El lugar pertenecía a los Giffards desde los tiempos de Enrique VIII. El capitán William Clevland, un escocés de Lanarkshire, naufragó en la bahía de Bideford, paseando por la playa al ver tan hermoso lugar decidió establecer su casa en él. Si fue por un naufragio o porque sencillamente desde su buque divisó con el telescopio la colina y le gustó poco importa, el caso es que allí construyó su casa. Un sobrino nieto de William, John Clevland, fue director del hospital de Greenwich, siguió la carrera parlamentaria, representando a Barnstaple durante más de cuarenta años y fue el padre de Archibald Clevland y de Agnes Clevland.
Tapeley sufrió importantes modificaciones cuando William Christie y Agnes modificaron la fachada de la casa poniendo ladrillo rojo de estilo victoriano. Atrás quedó la casa blanca que había atraído al capitán Clevland. En 1882, el hijo mayor del matrimonio Christie, Augusto Langham Christie, se casó con lady Rosamunde, perteneciente a una de las familias de más abolengo del condado, era hija del conde de Portsmouth y nieta del conde Fortescue. Ella tuvo una profunda influencia en Tapeley.
En 1894 lady
Rosamunde contrató a Sir John Belcher para remodelar la casa e hizo construir jardines
en terrazas orientadas hacia el sur. La
casa en manos de John Belcher adquirió su actual aspecto. A lady
Rosamunde le gustaba ahorrar un poco de dinero cada año para gastar en Tapeley,
su residencia de verano, la amuebló y decoró con trabajos de los mejores
artesanos de su época, en especial de los talleres de William Morris. En
Tapeley se conserva una de las mejores colecciones de obras de este artista y
su estado de conservación es muy bueno “gracias” a la renuncia de Héctor a calentar
con calefacción la casa y a abrir las cortinas.
Después de la muerte
de Augusto Christie en 1930 y Lady Rosamonde en 1936, Tapeley pasó a John
Christie, que desde 1920 también era dueño de una finca en Glyndebourne,
Sussex.
John Christie en 1931
se casó con la soprano canadiense Audrey Mildmay y construyó un teatro de ópera
en un anexo a la casa para que su esposa no tuviera que desplazarse hasta
Londres para cantar, pero la historia del teatro y del festival de opera de
Glyndebourne es otra historia.
Durantela Segunda Guerra Mundial ,
la casa de Tapeley fue utilizada para acoger a los niños de Plymouth que habían perdido su casa y su
familia en los bombardeos. También, durante dos años, fue utilizada como un
hotel antes de volver a ser una residencia privada como se mantiene en la
actualidad.
John prefería vivir en Glyndebourne y Tapeley estaba algo abandonada. Su hijo George Christie heredó Glynderbourne y su hija Rosamunde Tapeley.
Lady Rosamunde vivió en Tapeley desde 1970 hasta 1988, tiempo durante el cual se abrió la casa y el jardín al público. Lady Rosamunde era una persona muy original, se paseaba por la casa con un loro sobre la cabeza, vivía con austeridad y era partidaria de hacer las cosas por ella misma; en mi opinión esa fue la razón por la que legó la propiedad a su sobrino favorito, Héctor, que también es un espíritu libre, rebelde, inconformista, un ecologista convencido y activista antiglobalización.
Hector quiere hacer de Tapeley un lugar sostenible y con futuro.
Tapeley Park tiene un encanto especial, de alguna manera indefinible, es un lugar al que volver una y otra vez, siempre se descubre algo nuevo.
6000 acres son 24.281.139 m²
* Fotos tomadas el día 11 de octubre excepto la obra de William Tomkins (1770)
Permacultura es un sistema de diseño sostenible , haciendo hincapié en la relación armoniosa de los seres humanos, las plantas, los animales y la tierra. Esuna forma de vida que nos permite sacar el máximo provecho de nuestros recursos, reduciendo al mínimo los desechos y de forma consciente para no causar daño al medio ambiente.
Anécdota :Como lady Rosamunde se paseaba con un loro sobre su cabeza, un grupo de japoneses visitantes de la casa, cuando les dieron unas bolsas para colocarse en los zapatos para proteger el suelo, pensaron que eran para ponerlas en la cabeza para protegerse del loro.
William Morris (Inglaterra 1834-1896) fue un artesano, impresor, poeta, escritor, activista político, pintor y diseñador, fundador del movimiento Arts&Crafts. Estuvo estrechamente vinculado a la Hermandad Prerrafaelita, movimiento que rechazaba la producción industrial en las artes decorativas y de la arquitectura, y propugnaba un retorno a la artesanía medieval, considerando que los artesanos merecían el rango de artistas. (Wikipedia).
Tapeley en el estuario del Torridge, es una casa de campo de unos
La casa en sí es una obra imponente de neoclasicismo victoriano, está situada sobre una colina desde la que se disfruta de una vista panorámica realmente impresionante, se puede divisar en ocasiones hasta la isla de Landy.
La propiedad cuenta con espléndidos jardines, una terraza de estilo italiano, huertos, bosques y un jardín de permacultura. Un lugar con una belleza singular, difícil de expresar con palabras, en el que se respira un ambiente especial.
Entramos en la pequeña cafetería para pedir la comida y se acercó un hombre joven, informalmente vestido, muy afable, portando cuatro peras en la mano; como conoce a Lucía la saludó, habló un rato con ella y nos lo presentó: era Héctor Christie, el dueño de esta singular propiedad. Nos regaló las peras y se despidió con la misma amabilidad y sencillez con la que se había presentado.
Comimos en el jardín al sol y dimos un paseo por los jardines, este lugar verde y hermoso está lleno de sorpresas.
La historia de Tapeley es fascinante, pertenece desde final del siglo XIX a
El lugar pertenecía a los Giffards desde los tiempos de Enrique VIII. El capitán William Clevland, un escocés de Lanarkshire, naufragó en la bahía de Bideford, paseando por la playa al ver tan hermoso lugar decidió establecer su casa en él. Si fue por un naufragio o porque sencillamente desde su buque divisó con el telescopio la colina y le gustó poco importa, el caso es que allí construyó su casa. Un sobrino nieto de William, John Clevland, fue director del hospital de Greenwich, siguió la carrera parlamentaria, representando a Barnstaple durante más de cuarenta años y fue el padre de Archibald Clevland y de Agnes Clevland.
Tapeley sufrió importantes modificaciones cuando William Christie y Agnes modificaron la fachada de la casa poniendo ladrillo rojo de estilo victoriano. Atrás quedó la casa blanca que había atraído al capitán Clevland. En 1882, el hijo mayor del matrimonio Christie, Augusto Langham Christie, se casó con lady Rosamunde, perteneciente a una de las familias de más abolengo del condado, era hija del conde de Portsmouth y nieta del conde Fortescue. Ella tuvo una profunda influencia en Tapeley.
La primera impresión
que le causó la casa en el invierno de 1881, poco antes de casarse con Augusto,
fue deprimente, le pareció una casa de
estuco de estilo georgiano muy simple y bastante lúgubre, muchas de las
ventanas de la fachada habían sido cegadas. Después de la guerra de Crimea, el
gobierno se encontraba en una crisis financiera importante e impuso un impuesto
sobre “las ventanas” y esa fue la razón por la que sus suegros, para no pagar
tanto dinero, habían tabicado las ventanas.
Durante
John prefería vivir en Glyndebourne y Tapeley estaba algo abandonada. Su hijo George Christie heredó Glynderbourne y su hija Rosamunde Tapeley.
Lady Rosamunde vivió en Tapeley desde 1970 hasta 1988, tiempo durante el cual se abrió la casa y el jardín al público. Lady Rosamunde era una persona muy original, se paseaba por la casa con un loro sobre la cabeza, vivía con austeridad y era partidaria de hacer las cosas por ella misma; en mi opinión esa fue la razón por la que legó la propiedad a su sobrino favorito, Héctor, que también es un espíritu libre, rebelde, inconformista, un ecologista convencido y activista antiglobalización.
Héctor es el mayor
de los 4 hijos de George Christie, y teóricamente el heredero de Glyndebourne;
se cuenta que cuando tenía 19 años y su hermano Augusto 16 años, echaron a
suerte las propiedades familiares. Ponen en boca de Héctor lo siguiente: "Estábamos
en un club nocturno de Brighton y Gus me sugirió que lanzáramos una moneda para
ver cual de los dos heredaría Glyndebourne”, Héctor ganó pero le dijo a su
hermano que le cedía Glyndebourne y se quedaba Tapeley, donde había pasado los
felices veranos de su infancia, decisión de la que no se habrá arrepentido
porque no me puedo imaginar a Héctor al frente de Glyndebourne ni del festival
de opera.
Lady Rosamunde adoraba a su sobrino, con quien compartió su
vena anárquica y el sentido del humor. Héctor, que tenía 26 años cuando se hizo
cargo de Tapeley, convirtió la magnífica propiedad en una comuna hippy.
Pero eso ya pertenece al pasado. Hace unos años decidió recuperar el control, hacer
trabajos de restauración en la casa,
aprovechar la colección Morris para atraer a los amantes de las antigüedades
y seguir cultivando hortalizas orgánicas y criando animales: cerdos, corderos y
ganado bovino de la raza Highland, ha creado uno de los mejores jardines de permacultura del país.Hector quiere hacer de Tapeley un lugar sostenible y con futuro.
Tapeley Park tiene un encanto especial, de alguna manera indefinible, es un lugar al que volver una y otra vez, siempre se descubre algo nuevo.
* Fotos tomadas el día 11 de octubre excepto la obra de William Tomkins (1770)
Permacultura es un sistema de diseño sostenible , haciendo hincapié en la relación armoniosa de los seres humanos, las plantas, los animales y la tierra. Esuna forma de vida que nos permite sacar el máximo provecho de nuestros recursos, reduciendo al mínimo los desechos y de forma consciente para no causar daño al medio ambiente.
Anécdota :Como lady Rosamunde se paseaba con un loro sobre su cabeza, un grupo de japoneses visitantes de la casa, cuando les dieron unas bolsas para colocarse en los zapatos para proteger el suelo, pensaron que eran para ponerlas en la cabeza para protegerse del loro.
William Morris (Inglaterra 1834-1896) fue un artesano, impresor, poeta, escritor, activista político, pintor y diseñador, fundador del movimiento Arts&Crafts. Estuvo estrechamente vinculado a la Hermandad Prerrafaelita, movimiento que rechazaba la producción industrial en las artes decorativas y de la arquitectura, y propugnaba un retorno a la artesanía medieval, considerando que los artesanos merecían el rango de artistas. (Wikipedia).
jueves, 10 de octubre de 2013
Himno de las Naciones - Hymn of the Nations
200 años de Giuseppe Verdi
Hoy es mi cumpleaños y
como en los últimos años voy a celebrarlo a Inglaterra. Pero no quiero dejar pasar la fecha sin dedicarle un post a Verdi.
Yo nací el mismo día que Verdi pero 138 años después. Si viviera, Giusepppe Verdi celebraría hoy su 200 cumpleaños ya que nació en Busseto el 10 de octubre de 1813.
En mi opinión, Verdi, ha sido el más notable compositor de opera italiana. Entre sus 28 operas están las mejores y más famosas. Algunos de sus temas son bien conocidos por muchos, sin ser necesariamente amantes ni entendidos en este género musical, como "La donna è mobile" de Rigoletto, "Libiamo ne' lieti calici" de La Traviata, "La Marcha triunfal" de Aida y "Va, pensiero" (el coro de los esclavos) de Nabucco.
Quiero contaros algo sobre una de sus composiciones no operísticas: el "Inno delle Nazioni"
El crítico
musical Henry
Chorley, recomendó a la Sociedad de las Artes,
encargada de la organización de la parte artística de la Exposición, que para el concierto inaugural se encargaran obras a compositores de diferentes nacionalidades y propuso al compositor inglés William
Sterndale Bennett , al alemán Giacomo Meyerbeer, al francés Daniel Auber (1), y a Gioacchino Rossini
como representante de Italia.
Dada su
avanzada edad Rossini rechazó el proyecto y entonces se lo encargaron a Verdi,
que aceptó el trabajo a pesar del poco tiempo de que disponía.
Bennett escribió su "Oda" op. 40, escrita expresamente para la apertura de la Exposición, Meyerbeer escribió su "Fest-Ouvertüre im Marschstyl" y Auber escribió su "Exhibition March". Verdi escribió el "Inno delle Nazioni". Las primeras tres obras formaron parte del programa del concierto en la inauguración de la exposición el 1 de mayo de 1862; fueron interpretadas por una orquesta dirigida por Michael Costa que se negó a incluir la obra de Verdi y a ejecutarla, argumentando, entre otras cosas, que era una cantata y no una marcha como se le había encargado (probablemente fueron otras las verdaderas razones del rechazo).
Entre los asistentes al acto inaugural, el día 1 de mayo, se encontraba Verdi, que se alegró de que su pieza musical no hubiera sido incluida en el programa ya que el público acogió con tibieza el concierto.
El "Inno delle Nazioni" se estrenó veinticuatro días después, en "Her Majesty's Theatre", en un concierto organizado por el empresario de opera, James Henry Mapleson; la orquesta de Mapleson, un coro de 200 cantores y la soprano Theresa Tietjens, bajo la batuta de Luigi Arditi, interpretaron por primera vez el himno de Verdi con notable éxito. El público ovacionó a los intérpretes y al compositor que tuvo que salir a saludar varias veces.
El “Inno delle Nazioni” es una cantata secular (por no decir profana, que me da la sensación de ser una palabra con una connotación peyorativa)) con texto de Arrigo Boito.
(2)Arditi es conocido por ser el autor del vals “Il bacio”.
Yo nací el mismo día que Verdi pero 138 años después. Si viviera, Giusepppe Verdi celebraría hoy su 200 cumpleaños ya que nació en Busseto el 10 de octubre de 1813.
En mi opinión, Verdi, ha sido el más notable compositor de opera italiana. Entre sus 28 operas están las mejores y más famosas. Algunos de sus temas son bien conocidos por muchos, sin ser necesariamente amantes ni entendidos en este género musical, como "La donna è mobile" de Rigoletto, "Libiamo ne' lieti calici" de La Traviata, "La Marcha triunfal" de Aida y "Va, pensiero" (el coro de los esclavos) de Nabucco.
Quiero contaros algo sobre una de sus composiciones no operísticas: el "Inno delle Nazioni"
En 1862 se celebró en
Londres una Exposición Universal. Para el acto de inauguración de tan importante evento se organizó un concierto.
El crítico
musical Henry
Chorley, recomendó a la Sociedad de las Artes,
encargada de la organización de la parte artística de la Exposición, que para el concierto inaugural se encargaran obras a compositores de diferentes nacionalidades y propuso al compositor inglés William
Sterndale Bennett , al alemán Giacomo Meyerbeer, al francés Daniel Auber (1), y a Gioacchino Rossini
como representante de Italia.Bennett escribió su "Oda" op. 40, escrita expresamente para la apertura de la Exposición, Meyerbeer escribió su "Fest-Ouvertüre im Marschstyl" y Auber escribió su "Exhibition March". Verdi escribió el "Inno delle Nazioni". Las primeras tres obras formaron parte del programa del concierto en la inauguración de la exposición el 1 de mayo de 1862; fueron interpretadas por una orquesta dirigida por Michael Costa que se negó a incluir la obra de Verdi y a ejecutarla, argumentando, entre otras cosas, que era una cantata y no una marcha como se le había encargado (probablemente fueron otras las verdaderas razones del rechazo).
Entre los asistentes al acto inaugural, el día 1 de mayo, se encontraba Verdi, que se alegró de que su pieza musical no hubiera sido incluida en el programa ya que el público acogió con tibieza el concierto.
El "Inno delle Nazioni" se estrenó veinticuatro días después, en "Her Majesty's Theatre", en un concierto organizado por el empresario de opera, James Henry Mapleson; la orquesta de Mapleson, un coro de 200 cantores y la soprano Theresa Tietjens, bajo la batuta de Luigi Arditi, interpretaron por primera vez el himno de Verdi con notable éxito. El público ovacionó a los intérpretes y al compositor que tuvo que salir a saludar varias veces.
El “Inno delle Nazioni” es una cantata secular (por no decir profana, que me da la sensación de ser una palabra con una connotación peyorativa)) con texto de Arrigo Boito.
La música incluye fragmentos de God Save the Queen, La Marsellesa y Il Canto degli Italiani de Mameli.
Si quereís escucharlo os dejo el enlace a un video con el himno que he localizado en Youtube, pinchad en la imagen y se abrirá en otra ventana.
(1) Daniel-François Auber, es el compositor de Manon
Lescaut, una ópera cómica en tres actos. Como la Manon Lescaut
de Puccini y la Manon de Massenet, se basa en la historia del abate
Prévost Manon Lescaut. La versión de Auber es la menos interpretada de las tres.Si quereís escucharlo os dejo el enlace a un video con el himno que he localizado en Youtube, pinchad en la imagen y se abrirá en otra ventana.
(2)Arditi es conocido por ser el autor del vals “Il bacio”.
domingo, 22 de septiembre de 2013
Cocinando en el lavavajillas - Cooking in the dishwasher
He pasado el verano sin ver la televisión y sin leer la
prensa diaria. Al volver a la ciudad veo que no han cambiado mucho las
noticias, la mayoría dan pena. Pero el día 1 de septiembre en el telediario de
TVE, una noticia llamó mi atención y por si los lectores del blog no la conocen
os la voy a contar: una italiana, de Milán, Lisa Casali, le ha dado al lavavajillas
una nueva utilidad: se puede cocinar con el lavavajillas mientras se lavan los
platos. El calor uniforme, constante y prolongado de un lavavajillas durante
el lavado, nos permite cocinar alimentos en tarros de cristal o en bolsas herméticas,
con un ahorro de energía y tiempo nada despreciable.
Indagué en Internet y
ya he hecho una receta: una especie de compota de manzana que ha salido muy
buena, no solo en mi opinión, también en la de todos los que la han probado.
Os dejo
el enlace a un video en el que Lisa explica cómo hacer cous-cous, esto lo
probaré otro día.
Pinchad en la imagen y se abrirá el video en otra pestaña.
* el tarro en el lavavajillas y los ingredientes del dulce de manzana, las manzanas ralladas se mezclan con la ralladura del limón, con el zumo del mismo y con canela y azucar. Programa de lavado normal.miércoles, 11 de septiembre de 2013
Samuel Plimsoll, un hombre extraordinario
La historia de Samuel Plimsoll es un claro ejemplo de cómo el altruismo y el valor de determinados hombres pueden hacer del mundo un lugar mejor donde vivir.
Mr.
Plimsoll nació el 10 de febrero de 1824 en Bristol, hijo de un funcionario de
aduanas, al quedar huérfano a los 15 años se hizo cargo del mantenimiento de su
madre y de sus cinco hermanos menores. Tras recibir un legado se dedicó al
negocio de trasporte de carbón, no siempre con éxito. Se casó en Ecclesfield el
1 de octubre de 1857 con Eliza Ann Railton, que siempre le animó en su batalla legal, social, y
política por la justicia y la protección de los hombres
del mar.
Sus
conocimientos en el sector del carbón le hicieron consciente de los peligros a
los que se enfrentaban los marineros de los buques de carga. Se mostró
especialmente preocupado por la negligencia de algunos armadores y la
indiferencia del gobierno por el tema de la seguridad marítima.
Los
dueños de las embarcaciones, para conseguir mayores ganancias, llevaban sus
buques cargados casi hasta la línea de cubierta, y en muchos casos zarpaban
sólo para irse a pique en el mar (ya que muchas naves estaban podridas e inservibles),
algo que no preocupaba a los armadores, ya que recuperaban sus pérdidas a
través de los seguros.
Cada
año, cientos de hombres de mar perdían sus vidas en barcos que iban
peligrosamente sobrecargados. Su sentido de la justicia social lo llevó a presentarse al parlamento y se convirtió en diputado por Derby en 1868 hasta
1880. Plimsoll se unió al Partido Liberal y desde el primer momento
comenzó a hacer campaña para que la legislación del gobierno protegiera a los
marinos. En 1873 publicó el libro "Nuestros Marinos” (Our Seamen), que provocó una gran conmoción por la manera en que expuso las condiciones bajo las que se desarrollaba el trabajo de los marineros, detallando que cada año morían ahogados en las costas británicas más de 1000 hombres por estas causas.
Con la publicación de su libro y sus encendidos discursos en la Cámara de los Comunes cautivó al público por la manera en que expuso las condiciones bajo las que se desarrollaba el comercio naviero.
Pronto se ganó
el apoyo de la gente y al mismo tiempo
la férrea resistencia de los armadores y de la Cámara de los Comunes,
Los armadores tenían amigos y poderosos aliados en la Cámara y se argumentó que
el gobierno no debería aprobar una ley que restringiera la libertad de los
empresarios para dirigir sus empresas. Finalmente logró poner en jaque al
gobierno británico y consiguió que se tomaran medidas para la seguridad del
comercio en el mar.
Abogó
por una nueva ley que limitara la
cantidad de carga que un buque podía llevar y para que esto se hiciera visible
a todos, inventó una línea de carga
máxima que debía de ir pintada lo largo de la línea de flotación en el costado
de los barcos.
![]() |
| © THE BRITISH LIBRARY BOARD. |
Con el tiempo, esta línea de carga se convirtió en la norma internacional. La OMI (Organización Marítima Internacional) estableció los Convenios Internacionales obligatorios sobre Líneas de Carga de 1930 y 1966.
Hoy,
en cada puerto del mundo se ven los resultados de la obra de Plimsoll, que lo llevaron
a que se le llamara «el Amigo del Marinero».
Además
de su incansable trabajo por la seguridad de los marineros, también se preocupó
por la seguridad en las minas.
Murió
en Folkestone en 1898 y está enterrado en la iglesia de San Martín, (Cheriton,
Kent) tal vez porque es el único cementerio local con vistas al mar. Todos los
barcos en el puerto de Folkestone izaron sus banderas a media asta. Los
marineros de los barcos anclados en el puerto llegaron a la casa de Plimsoll en
Augusta Gardens, quitaron a los caballos del coche fúnebre y portaron ellos
mismos el ataúd hasta la tumba.
En el casco de todo barco mercante se ve el disco de Plimsoll o marca de francobordo, indicando la máxima profundidad en la que un buque puede cargarse de manera segura y legal.
El disco de Plimsoll está
formada por un anillo de 300
milímetros (12 pulgadas ) de diámetro exterior y 25 milímetros (1 pulgada ) de ancho,
cortado por una línea horizontal de 450 milímetros de
longitud y 25
milímetros de ancho, cuyo borde superior pasa por el
centro del anillo. El centro del anillo debe colocarse en el centro del buque y
a una distancia igual al francobordo mínimo de verano asignado, y medida
verticalmente por debajo del borde superior de la línea de cubierta. A su lado
aparece el peine de límites al francobordo, un “peine” de líneas con unas
letras a su lado que significan las diferentes marcas de francobordo que un
barco posee considerando la época del año y las aguas por las que navega:
TF = Tropical Fresh, agua dulce en zona tropical.
F =Fresh, agua dulce en otras zonas.
T = Tropical salt, agua de mar de zona tropical.
S = Summer, agua de mar en verano
W = Winter, agua de mar en invierno.
WNA = Winter North Atlantic, invierno en el Atlántico Norte.
Un zapato plimsoll o plimsole, es un tipo de calzado deportivo con una parte superior de lona y suela de caucho desarrollado como calzado de playa en la década de 1830 por la Rubber Company de Liverpool.
A las zapatillas de lona en la década de 1870 se les apodó con el nombre de Plimsoll debido a que la línea que forma al lado de la zapatilla la suela de goma al unirse a la lona, parecía una línea plimsoll, y si te metías en un charco y el agua llegaba por encima de la unión, los pies se mojan.
Al ver el logotipo del metro de Londres no he podido dejar
de pensar que tal vez tenga algo que ver con el disco Plimsoll, puede ser que
cuando lo crearon pensaron en esta maravillosa invención de un inglés fuera de
serie.
Nicolette Jones, en 2006
escribió “The Plimsoll sensation. The great campaign to save lives at
sea”, una muy bien
documentada biografía de Samuel Plimsoll, un hombre al que los marineros, los
mineros y los bebedores de cerveza por igual tienen buenas razones para estarle
agradecidos.
He leído mucho para escribir el post y todo no lo puedo
contar; el conocimiento de la vida de
Samuel Plimsoll y sus hechos ha hecho que este personaje me haya cautivado,
tengo verdaderas ganas de que traduzcan la obra de Jones para leerla.
* retrato y dibujo de Samuel Plimsoll
** recorte de editorial del "Sheffield Daily Telegraph" el 23 Abril de 1870.
*** el disco plimsoll en el costado de un barco.
**** zapatillas de lona
***** entrada del metro de Londres en Regent street
* retrato y dibujo de Samuel Plimsoll
** recorte de editorial del "Sheffield Daily Telegraph" el 23 Abril de 1870.
*** el disco plimsoll en el costado de un barco.
**** zapatillas de lona
***** entrada del metro de Londres en Regent street
lunes, 9 de septiembre de 2013
Mis lecturas de este verano
Sobre las ventajas e inconvenientes del libro electrónico se ha escrito
mucho. Hay defensores y detractores de ambos formatos que invocan una cantidad
ingente de argumentos para defender su postura.
A mi me gusta el libro en papel y tengo mis razones pero he de
reconocer que los 10 libros que he leído en mis vacaciones de verano han sido
electrónicos.
Me gusta el tacto del papel, me gusta utilizar marcapáginas y mirar el
progreso de la lectura observando el grosor de las hojas leídas en el corte delantero (1) comparándolo
con el grosor total del libro, me podéis decir que puedo mirar el número de la
pagina y hacer una resta, pero no es lo mismo, el libro en papel es más cálido
y el acto de la lectura parece más intimo.
No puedo dejar de reconocer las ventajas del libro electrónico pero insisto, a
mi me gustan en papel.
Voy a contaros una breve y
particular opinión de mis lecturas de este verano con el Ipad y tumbada en mi
hamaca colgada entre dos árboles del jardín, un verdadero placer.
“Si cerca de tu biblioteca tienes un jardín, lo tienes todo”
Empecé por
“La felicidad es un
te contigo” de Mamen Sánchez (2013)
Novela, sin grandes
pretensiones para pasar un rato agradable. La mezcla de amor, intriga y humor
la hacen muy entretenida.
Y seguí con
“Mi hermana vive
sobre la repisa de la chimenea” de Annabel Pitcher (2011)
Me ha gustado mucho.
A través de un niño, la autora nos
ofrece un relato lleno de matices, habla de la familia, de la amistad, del
racismo, de las relaciones personales, de la atención a los hijos. He
disfrutado de su lectura y me ha hecho pensar. He recordado otra novela que
también me cautivo: “El curioso incidente del perro a medianoche” del escritor
británico Mark Haddon., en la que también un niño nos cuenta su relato en
primera persona.
Tanto me gusto esta
obra de Annabel Pitcher que después leí “Nubes de Ketchup” (2013) de la misma autora y
no me gusto tanto Es un relato epistolar, unidireccional, original, con
un toque de humor negro, entretenido, pero la verdad es que no tiene nada que
ver con lo que me esperaba.
Y seguí con los siguientes:
“Las ventajas de ser un marginado” de Stephen Chbosky (2012)
Es
un relato extraño, con una trama sencilla, las aventuras y desventuras de un
chico adolescente. También es un libro narrado de forma epistolar, Charlie el
protagonista, escribe a un amigo imaginario y refleja sus inquietudes, sus
sentimientos y hace del personaje un adolescente muy auténtico con un modo muy
especial de ver las cosas.
En
su boca, el autor pone frases maravillosas que hacen reflexionar. No me puedo
resistir a trascribir un párrafo que me llamó la atención: “Somos lo que somos por un montón de razones. Quizás
nunca conozcamos la mayoría de ellas. Pero, aunque no tengamos el poder de
elegir de donde venimos, todavía podemos elegir adónde vamos desde ahí. Todavía
podemos hacer cosas. Y podemos intentar sentirnos bien con ellas”.
“Jesús me quiere” de David Safier (2010)
Es una novela con una historia disparatada, absurda, que en
ocasiones hace sonreír pero te ha de gustar el humor de Safier. Para pasar el rato.
Como siempre, el autor no me defrauda. Los 7 libros que he leído de él, con el comisario Kostas
Jaritos como protagonista, me han gustado muchísimo. Los diálogos llenos de ironía, de humor son
una crítica social muy adecuada a las actuales circunstancias que vive el
pueblo griego.
Para escribir novela negra hay que tener "la mente
retorcida", dijo Petros Márkaris en una entrevista que le hicieron este
verano en Santander, donde estuvo en un curso en la Universidad
Internacional Menéndez y Pelayo. De su
“mente retorcida” salen relatos divertidos, intrigantes y al mismo tiempo hacen
de Jaritos y su familia unos personajes entrañables, cercanos y muy creíbles.
“La verdad sobre el caso Harry Quebert” de Joël Dicker (2013)
Un libro de más de 500 páginas (en papel son más de 600) que te cautiva desde la
primera a la última. Es
una novela policiaca y romántica al mismo tiempo que trata del asesinato de una
joven de 15 años. El relato se hace en tres años diferentes, es intrincado, largo
pero al mismo tiempo ameno e interesante, se lee fácilmente y te atrapa hasta
el final. Me ha gustado mucho.
“La librería ambulante” de Christopher Morley
Éste clásico de la literatura norteamericana que se publicó
en 1917 esta escrito desde el amor a los libros y a los libreros. Es un cuento
lleno de sensibilidad hacia la naturaleza, la cultura y la humanidad con
pinceladas de humor, que se lee en un suspiro.
“La reina y yo” de
SueTownsend
Novela de humor de 1992, que cuenta una
extraña situación en Gran Bretaña: los republicanos ganan las elecciones
y toda la Familia Real
se ve obligada a abandonar sus posesiones y tiene que trasladarse a un suburbio
de Londres, a unas humildes viviendas de protección oficial, y debe aprender a
sobrevivir en un ambiente completamente desconocido para ellos.
“Reina Lucia” de E.F.
Benson
Reina Lucía es la primera de una serie de novelas de E. F Benson, que son uno de los ejemplos más
notables de comedia social inglesa de principios del siglo XX. Su humor
inteligente, no siempre fácil de comprender recuerda al de algunos cuentos de
Oscar Wilde.
Sobre este libro, escrito en 1920, y otros de la serie de
Mapp y Lucia se emitió en el Canal 4, una serie de televisión entre 1985 y
1986.
Como podéis comprobar en literatura, así como en pintura, en
música y otras aficiones soy de gustos eclécticos.
Me ha quedado un post algo extenso, un rollo para leer en
smartphone, blackberry o iphone, pero si habéis llegado hasta aquí es que os ha
entretenido.
* libros en la sala de lectura del Museo Británico.
** Libros y Ipad (aspectos estéticos)
*** libros en Ipad (no es lo mismo)
**** Sala de lectura del British Museum (verano de 2005)
(1) una de las partes del libro son los cortes, el corte superior o de cabeza, el corte inferior o de pie y el corte delantero que es la parte opuesta al lomo.
* libros en la sala de lectura del Museo Británico.
** Libros y Ipad (aspectos estéticos)
*** libros en Ipad (no es lo mismo)
**** Sala de lectura del British Museum (verano de 2005)
(1) una de las partes del libro son los cortes, el corte superior o de cabeza, el corte inferior o de pie y el corte delantero que es la parte opuesta al lomo.
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