domingo, 27 de marzo de 2011

La grulla en Japón - Sadako Sasaki

A lo largo de la historia, las aves han sido considerados como animales de especial valor y han dado origen a leyendas e historias que han sobrevivido a muchas generaciones. La grulla puede ser el ave más antigua en la tierra, hay pruebas fósiles que existieron hace más de 60 millones de años. Participa en mitos griegos y romanos. La grulla ha sido considerada como un ave de Apolo. En la isla de Delos, lugar de nacimiento del dios, se celebraba un ritual en su honor y una de las manifestaciones era una danza sobre un solo pie, simulando los movimientos de la grulla. Se cuenta también que Teseo realizó este ritual ante el altar del dios a su vuelta de Creta tras haber dado muerte al Minotauro. A lo largo de toda Asia, la grulla ha sido un símbolo de la felicidad y la eterna juventud. En la tradición japonesa, china y coreana, las grullas simbolizan la buena fortuna y la longevidad a causa de la idea legendaria de que llegan a vivir mil años. Los japoneses se refieren a la grulla como "el pájaro de la felicidad”. Las alas, de gran envergadura, se cree que son capaces de trasladar las almas al paraíso y llevar a la gente a los niveles más altos de iluminación espiritual.

La mitología japonesa habla de un legendario guerrero que conquistó tierras a sus enemigos para ampliar las fronteras de Japón. A su muerte, su alma tomó la forma de una grulla y se fue volando.
También en Kamakura se encontró un relato que cuenta que en el siglo XI un líder feudal celebró un festival budista en el que fueron puestas en libertad cientos de grullas como acción de gracias después del éxito de una batalla. Cada grulla tenía una cinta con una oración colgando de su pata por los muertos en combate. Esta parece ser la primera asociación registrada de la grulla con la celebración de la paz y las oraciones por los que se perdieron en la guerra.

Uno de los diseños de origami más famoso es el de la grulla (tsuru) .

La leyenda dice que cualquiera que pliegue mil grullas de papel, verá cumplido lo que desee su corazón.
Tradicionalmente, los grupos de 1.000 grullas se ofrecen en los santuarios como oración, basándose en la creencia de que el esfuerzo de doblar un número tan grande, seguramente será recompensado. Se ofrecen por alguien que sufre una enfermedad, como una plegaria por su recuperación, como un deseo de felicidad y como expresión de solidaridad y paz.
La grulla de origami se ha convertido en un símbolo de paz, porque de esta leyenda deriva la historia de una niña japonesa llamada Sadako Sasaki.

Sadako estuvo expuesta a la radiación de la bomba atómica de Hiroshima. Cuando tenía doce años, en 1955, murió de leucemia. Sadako escribió un haiku que se traduce más o menos así:

"Escribiré paz en sus alas, y volará alrededor del mundo para que los niños ya no tengan que morir de esta manera."

* grulla real, foto tomada por L.G. en el Bioparc - Valencia
** pintura de Tawaraya Sōtatsu (siglo XVII)
*** 千羽鶴 Senbadzuru

3 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Una historia preciosa que revela un gran corazón. Será preciso construir muchas, muchas grullas. Un abrazo muy fuerte, querida amiga.

Rosita dijo...

En estos momentos lo estoy leyendo con mis alumnos(as), una historia que revela la esperanza, la amistad, la ilusión. MI curso escuchó la historia en un silencio sepulcral y cuando finalicé, otro silencio y un nudo en la garganta. Preciosa historia, bellos comentarios

Lales dijo...

Rosita, no sabes la alegría que me has dado con tu comentario. Estoy muy satisfecha por contribuir a la divulgación de tan preciosa y conmovedora historia. Saluda a tus alumnos de mi parte, ya pueden estar contentos de tener una maestra como tú.