martes, 23 de diciembre de 2008

es Navidad

Yo creo que la felicidad es una actitud mental, es una decisión personal. Por eso, si queremos, podemos ser felices.
Hay personas felices e infelices en todas las épocas, en distintas condiciones económicas, sociales y geográficas, gentes de cualquier edad, religión, cultura y con diferente capacidad intelectual.

Cuando la persona acepta su condición y su pasado, asume la vida tal y como es, y construye su futuro a partir de los auténticos valores, es posible que sea feliz.
Si nuestros valores y creencias permiten que los recuerdos no nos molesten, aceptemos el presente con emoción y gratitud y esperemos el futuro con ilusión, seremos realmente felices. (Otro día os comentaré mi opinión sobre los VALORES)
La clave está en tener VALORES, en el autoconocimiento y en la meditación.

Y después de este preámbulo, es cuando os digo

FELIZ NAVIDAD
de todo corazón, decidid ser felices.
Bendita esta fecha, en la que conmemorando el nacimiento del niño Jesús, somos capaces de tener tan buenos sentimientos; que el espíritu de la Navidad no quede en solo unos días al año.
He tardado en escribir otro post porque me faltaba tiempo, pero pronto volveréis a tener noticias mías.
* acebo de Arshaton Wood en Chittlehamholt
** mi pueblecito nevado

4 comentarios:

Amalia dijo...

qué bueno tener noticias tuyas en el blog! Feliz Navidad a tí también!!!

Anónimo dijo...

Tu planteamiento es indiscutible e irreprochable. La clave es llegar hasta él haciendo frente a los problemas y superando nuestras limitaciones. Hace muchos años una de mis hermanas me explicó una brillante obviedad: es sencillo dejarte llevar por la rutina cotidiana, lo importante es vencer los contratiempos que surgen. Para no enrollarme más, como diría un francés: "Oui, mais...".
Ni viudo, ni cura.

Lales dijo...

Querido Anónimo:
Las adversidades a las que nos enfrentamos y el malestar emocional son inherentes a la vida misma. La capacidad de superar estas dificultades es la RESILIENCIA.
La resiliencia merece un post aparte y no dudes que lo escribiré.
La serenidad, la alegría, la confianza, la madurez y otros valores, a los que también dedicaré un post, son imprescindibles para enfocar los problemas con objetividad y superar los momentos difíciles.
Muchas gracias por tu comentario.

Anónimo dijo...

¡¡¡ ALELUYA !!!

Tu reflexión me reconforta.

FELICIDAD PARA SIEMPRE